Los hipopótamos que dejó Pablo Escobar: una problemática ambiental que Colombia aún no resuelve

Los hipopótamos que dejó Pablo Escobar: una problemática ambiental que Colombia  aún no resuelve
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  • El narcotraficante más temible del tiempo reciente, que enlodó la imagen de los colombianos en el exterior, también ingreso ilegalmente en 1981, 3 hipopótamos hembra y un macho, que hoy suman ciento treinta y nueve ejemplares y contando...
  • Los hipopótamos son considerados los mamíferos más peligrosos del mundo. En África, el continente de donde provienen, estos animales han cobrado más vidas de personas, incluso por encima que las que han ocasionado los leones.
  • El país busca la forma de enfrentar esta «herencia» del capo de capos.
  • En marzo de 2022, el Ministerio del Medio Ambiente, tras una larga concertación con científicos y ambientalistas, lo incluyó en la lista de especies invasoras para dar inicio a las medidas de control a esta especie.
  • Lo más reciente en esta historia con los hipopótamos en Colombia, es el curso de una demanda interpuesta por un Abogado, ante el Consejo de Estado, que persigue que la cartera ambiental, ajuste la declaratoria y a esta especie invasora se le reconozca como un ser sintiente.

Los hipopótamos que dejó Pablo Escobar: una problemática ambiental que Colombia aún no resuelve. Cuando en 1981, el narcotraficante Pablo Escobar, en cumplimiento de su exótico capricho de tener un zoológico personal en su hacienda Nápoles, en Puerto Triunfo, Antioquia, introdujo ilegalmente al país, cuatro ejemplares del gigante del África Subsahariana, tres hembras y un macho, ya estaba sembrando las semillas de una «cizaña» que hoy crece sin control en las poblaciones ribereñas del río Magdalena, especialmente ubicadas en el centro del territorio nacional.

“Doradal, en la ciudad de Puerto Triunfo, es el lugar donde se encuentra la mayor población de hipopótamos fuera del continente africano”.

David Echeverri López, biólogo de la organización Cornare, citado por el portal

Los hipopótamos (Hippopotamus amphibius) que Pablo Escobar introdujo al país, junto a otros exóticos animales, exhibiéndolos en su momento, como símbolo de su poder, se han estado reproduciendo en Colombia, desde los años ochenta, sin ningún tipo de monitoreo científico, razón por la que el Ministerio del Medio Ambiente de Colombia, los incluyó en la lista de especies «invasoras» tras las recomendaciones del Comité Técnico Nacional de Especies Introducidas o Trasplantadas Invasoras que luego de un período de análisis, concluyó que estos gigantes herbívoros representan un peligro para los seres humanos; arrasan con la vegetación de las poblaciones cercanas al río Magdalena, sumando otro agravante: no cuentan con un depredador natural que les ponga freno.

De acuerdo con el doctor Momahed Harum, encargado de la Administración Nacional de Áreas de Conservación de Mozambique, “esta especie está asociada a ataques humanos”, y manifestó que “un encuentro nocturno de una persona con este animal es siempre fatal”. Agregó que, a pesar de su peso, tienen la capacidad de correr a una velocidad aproximada, de entre 30 y 40 kilómetros por hora, que es la velocidad a la que puede correr el hombre.

Los hipopótamos que dejó Pablo Escobar: una problemática ambiental que Colombia  busca resolver. Foto: Felipe Villegas. Instituto Humboldt
Los hipopótamos que dejó Pablo Escobar: una problemática ambiental que Colombia aún no resuelve. Foto: Felipe Villegas. Instituto Humboldt

“Este es un paso importante para avanzar en un plan de acción inmediato con el fin de atender la situación generada por la presencia de los hipopótamos en Colombia, que han ocasionado impactos en nuestros ecosistemas y especies claves. Desde hoy iniciaremos un trabajo fuerte de coordinación y acción con las entidades del SINA, expertos y comunidades. Nuestra prioridad es la protección de la vida humada y la conservación de la biodiversidad”.

declaración de Carlos Eduardo Correa, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en marzo de 2022

La «herencia»

El hipopótamo, otra "herencia" del narcotraficante Pablo Escobar. Este animal tiene largos colmillos, muy similares a cuchillos afilados, que no dudan en usar al sentirse amenazados. Foto. EFE/Edgar Domínguez
El hipopótamo, otra «herencia» del narcotraficante Pablo Escobar. Este animal tiene largos colmillos, muy similares a cuchillos afilados, que no dudan en usar al sentirse amenazados. Foto. EFE/Edgar Domínguez

Esta especie, que los colombianos recibimos «en herencia», puede vivir hasta cincuenta años. Los hipopótamos cuentan con talla y peso desproporcionados. Cada uno de estos ejemplares puede medir más de tres metros y pesar entre 1,5 y 4 toneladas, sin contar que sus poderosas mandíbulas tienen largos colmillos afilados, que no dudan en usar si se sienten amenazados. Estos mamíferos son considerados los más peligrosos del mundo, por las numerosas muertes causadas en el continente africano, de donde provienen, incluso por encima de las ocasionadas por los leones. Colombia es el único país, después del continente africano, en donde los hipopótamos viven libres en su territorio.

La demanda

Recientemente, el Abogado colombiano que ha venido planteando soluciones a la problemática ambiental que están ocasionando los hipopótamos, Luis Domingo Gómez, demandó ante el Consejo de Estado, la inclusión del hipopótamo en la lista de especies invasoras por parte del Ministerio del Medio Ambiente de Colombia, por considerar que la declaratoria, los expone ampliamente a la caza.

Al parecer, el demandante no busca tumbar la medida, pero sí que se ajuste, reconociendo al hipopótamo como un ser sintiente y en aras de proteger al animal, esta especie invasora no sea vulnerada y de esta forma se evite cualquier forma de maltrato al animal.

“La declaratoria de una especie como invasora implica, necesariamente, que dentro de las medidas de control se implemente la caza para regular la población por razones de orden social, económico y ecológico”, agrega el demandante. Y refuerza su argumento explicando que, según la normatividad, la caza es una actividad que “implica la causación de lesiones graves e incluso la muerte”.

Luis Domingo Gómez, en entrevista concedida al ESPECTADOR

En ese sentido, el letrado propone en el Universo.com “el confinamiento, esterilización, donación y como último, la eutanasia, a través de técnicas que no impliquen sufrimientos innecesarios a estos animales”

Siendo muy claro en su objetivo, lo que el demandante busca es que el Ministerio del Medio Ambiente de Colombia, implemente planes de prevención, control y manejo que redunden en el bienestar de la especie. La formulación y ejecución de estos procesos, tendrían que estar en manos de las Corporaciones Autónomas Regionales de las regiones con presencia de esta especie, así como de Parques Nacionales.

Las alternativas de solución a esta problemática ambiental heredada de la mafia, siguen colocándose sobre la mesa. Lo cierto es que las medidas próximas, deben tomarse sin depender de los gobiernos de turno, proyectarlas con tiempo definido y ajustarse a un plan de control permanente de la especie que no represente maltrato animal, pero, sí o sí, elimine el riego de ataques fatales a las personas y la deforestación de los ecosistemas colombianos en donde hoy esta especie se reproduce como plaga.

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Puro Ambiente Informativo Medio pionero del periodismo ambiental en Barranquilla y la Costa Caribe Colombiana, reconocido con el Premio Ambiental GEMAS 2019. Fundado en 1997, promueve comunicación socioambiental, educación y ciudadanía.Dirige: Cielo Rocío Loaiza Sarabia, Comunicadora Social y Periodista, Educadora Ambiental e Integradora Social. Actualmente desarrolla su labor entre Colombia y España, impulsando contenidos que promueven sostenibilidad, integración social y convivencia pacífica.

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