Venezuela: 16 anfibios en centro de conservación murieron durante apagón general


Un total de 16 ejemplares de cuatro especies de anfibios murieron en el Centro de Conservación REVA (Rescate de Especies Venezolanas de Anfibios amenazados), debido a que las condiciones de temperatura se vieron alteradas por la falta de energía eléctrica que sufrió Venezuela durante seis días que iniciaron el pasado 7 de marzo y se extendieron hasta el día 12 del mismo mes, tiempo en el que todas las actividades estuvieron paralizadas en el país fronterizo con Colombia.
Enrique La Marca, director del Centro de Conservación REVA —ubicado en el estado de Mérida— explicó a Mongabay Latam que el lugar de protección para anfibios permaneció sin electricidad durante 111 horas ininterrumpidas. “No se pudieron mantener las condiciones micro ambientales artificiales necesarias para los anfibios provenientes de tierras frías”
“Abrimos la puerta del cuarto frío y rociamos agua dentro y sobre los terrarios —espacio cerrado que reproduce características del ambiente—, así como en paredes y techos. Esto ayudó a bajar la temperatura en dos o tres grados adicionales”, cuenta La Marca. Pero pese a los esfuerzos que se hicieron para mantener a los animales con vida, estos no sobrevivieron.
Las especies que murieron
La ranita de Mucuchíes (Aromobates zippelli), la ranita de la culata (Aromobates duranti), la ranita del teleférico (Pristimantis telefericus) y la rana verde de bosque nublado (Hyloscirtus platydactylus) fueron las cuatro especies que se perdieron por la falta de energía.

Tres de ellas figuran en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La ranita de La Culata aparece bajo la clasificación de En Peligro (EN); la rana verde de bosque nublado está categorizada como Vulnerable (VU); mientras que la ranita del teleférico figura con Data Insuficiente (DD). “La muerte de ejemplares de estas especies constituye una pérdida irreparable para el centro de conservación y un duro golpe a nuestros esfuerzos por recuperar las poblaciones en peligro de extinción”, lamenta La Marca.
El investigador señala que la especie más afectada por el apagón fue la ranita de Mucuchíes, que sobrevive en los últimos relictos de bosque seco montano en los Andes centrales de Venezuela. Su mayor amenaza —explica— es la pérdida de hábitat por deforestación, pero también puede haber sido afectada por un hongo patógeno denominado Batrachochytrium dendrobatidis. “Los ejemplares fallecidos nacieron de huevos depositados por parejas reproductoras en el centro de cría, un logro único para la especie y para este género de ranas”, comenta.
La pérdida de la ranita de La Culata ha sido más significativa porque se trataba del único ejemplar juvenil del REVA que se desarrolló a partir de un único renacuajo. “No tenemos más ejemplares juveniles ni renacuajos. Unos pocos adultos sobreviven, pero no se han reproducido en cautiverio. Esta es una especie endémica que está amenazada de extinción”, precisa.
Todos los decesos ocurrieron en el denominado cuarto frío cuya temperatura cambió a condiciones similares a las de un cuarto templado, es decir, con temperaturas promedio de 19 a 20 grados Celsius.
REVA mantiene en total siete especies de anfibios. A las ya mencionadas se suman la ranita de niebla de Mérida (Aromobates meridensis), también de clima frío. Las otras dos provienen de lugares templados: la ranita con collar de Mérida (Mannophryne collaris) y el sapito silbador de Mérida (Leptodactylus sp), una especie nueva que aún está en proceso de descripción por los investigadores de este centro de conservación.
El científico alemán Edgar Lehr, investigador del Departamento de Biología de la Universidad Wesleyan Illinois, comenta que los anfibios son especies muy sensibles y que la falta de electricidad puede haber variado demasiado la temperatura. “Lamento que el corte de energía en Venezuela haya impactado en este centro de conservación y reproducción de anfibios en peligro de extinción. Es triste escuchar que se han perdido varias especies”.
POR YVETTE SIERRA PRAELI de Mongabay Latam
Fotos: Enrique La Marca






