C.R.A. siembra bosques de manglar para fortalecer el ecosistema de la ciénaga de Mallorquín

- Los ejemplares de la especie vegetal son ubicados en forma de camas de sedimentos en la ciénaga más importante de Barranquilla y el Atlántico
- La importancia de la siembra radica en el servicio ecológico que prestan los manglares, pues se convierten en sala cunas que albergan las nuevas crías de los peces y demás especies acuáticas del cuerpo de agua.
C.R.A. siembra bosques de manglar para fortalecer el ecosistema de la ciénaga de Mallorquín. Con la población de núcleos de dispersión, es decir, fragmentos de bosque en manglar, ubicados en forma de camas de sedimentos en la Ciénaga de Mallorquín, la Corporación Autónoma Regional del Atlántico, C.R.A. se propone fortalecer, recuperar y consolidar este ecosistema, permitiendo en el largo plazo, que las semillas de otras especies de mangle se asienten conformando la zonación habitual del ecosistema.
«Estamos construyendo camas de sedimento con madera náufraga de un metro por un metro, a las cuales le introducimos el sedimento natural proveniente de la ciénaga para posteriormente realizar las siembras de las plántulas de mangle rojo. En este piloto se instalaron 60 islotes con 20 plántulas, un total de 1.200 mangles que fueron donados por la empresa Celsia”.
Elías González, técnico de la Subdirección de Gestión Ambiental.
Nichos de vida
La innovadora técnica, que se está implementando con el apoyo de los líderes de la comunidad, permitirá la acumulación de una mayor cantidad de sedimentos, de tal manera que ayudará a la consolidación de los suelos, y actuará como una segunda barrera de protección para Mallorquín. También, servirá como criadero de peces, que podrán llegar a desovar en los alrededores de las camas.

Con la implementación de los núcleos de dispersión, la Corporación busca recuperar las áreas de bosque de manglar que se han reducido principalmente por el efecto del cambio climático.
Los servicios ecológicos de los manglares
- Los mangles son los mejores aliados para combatir el cambio climático, pues capturan el dióxido de carbono de la atmósfera. Según los expertos, los manglares capturan y almacenan 34 millones de toneladas de carbono a nivel mundial. ¡Un gran aporte a la lucha contra el cambio climático!
- Sala cunas de la biodiversidad. Numerosos tipos de peces, cangrejos, camarones y moluscos habitan entre sus raíces. Mamíferos, reptiles, anfibios y aves también encuentran aquí un hábitat favorable, incluyendo tigres, cocodrilos, monos y manatíes. Además, proporcionan un lugar de desove a varias especies de peces y crustáceos de arrecifes de coral cercanos y les ofrecen refugio durante las etapas iniciales de su vida.
- Su ubicación en las zonas costeras les permite actuar como una barrera protectora entre el agua y la tierra, previniendo la erosión de las costas y reduciendo el efecto de oleajes y marejadas, especialmente durante eventos climáticos extremos, por ello se les considera un escudo poderoso contra tormentas, huracanes y tsunamis.
- Son fuente de sustento para las comunidades pesqueras de la zona que dependen de los recursos y alimentos proporcionados por los manglares para su subsistencia.
- La biotecnología aplicada en el estudio de los manglares, podría combatir el problema mundial de la seguridad alimentaria, según informa el Banco Interamericano de Desarrollo. Los expertos aseguran que dada su tolerancia a la salinidad, en los últimos años los científicos han venido estudiando la posibilidad de transferir genes tomados de especies de manglar a ciertos alimentos, como el arroz, para desarrollar nuevas variedades del cereal con ese nivel de tolerancia.
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