La noble fuerza del burro beneficia tanto al hombre como a los ecosistemas

La noble fuerza del burro beneficia tanto al hombre como a los ecosistemas
Puroambienteinformativo
  • Los asnos proporcionan una ayuda invaluable al trabajo de fuerza realizado por los hombres y son grandes reforestadores del entorno. Contribuir con su preservación, más que una opción, es un compromiso.
  • A pesar de su gran fuerza y resistencia natural, la nobleza y obediencia del burro hacia los humanos, lo hacen especialmente frágil y dependiente de su cuidador.
  • Estas reflexiones las inspiró un burrito que se cruzó en mi camino.

La noble fuerza del burro beneficia tanto al hombre como a los ecosistemas. Recientemente, mientras viajaba por la carretera de la Cordialidad entre Barranquilla y Cartagena, Colombia, me encontré con una escena que me conmovió: un burrito, en su simpleza, se había aventurado a la concurrida vía y se detuvo para contemplar los numerosos vehículos que pasaban a gran velocidad.

Su mirada honesta, su humildad y su expresión de buen amigo me enternecieron profundamente; sin embargo, también encendieron mis alertas acerca de la vulnerabilidad de estos seres, tan cercanos y tan dependientes de los humanos. Allí, en uno de los costados de esta concurrida vía, este pequeño burro podría ser arrollado en un abrir y cerrar de ojos; pero el riesgo que lo rondaba, parecía no perturbarlo en lo más mínimo.

Este hecho me llevó a reflexionar sobre la fuerza y resistencia naturales de este animal tan útil para el trabajo humano; pero al mismo tiempo, confirmar que su nobleza y obediencia lo hacen especialmente frágil y dependiente de su cuidador. Además, existen estereotipias alrededor del burro, muchas de las cuales no hacen justicia a la relevancia de su especie.

«tontos e ignorantes»

Los burros son animales a los que frecuentemente no se les reconoce su verdadero valor; históricamente, han sido estigmatizados y ridiculizados en producciones audiovisuales. Su nombre ha sido utilizado peyorativamente para describir a alguien como tonto o ignorante; no es sino que se recuerde el tristemente célebre apodo «Maburro» endilgado por muchos al hoy autoproclamado presidente de Venezuela, Nicolas Maduro; o «Burrocracia» término utilizado despectivamente: » como cuando te dirigen los burros»; pero su importancia en los ecosistemas y su naturaleza inocente los convierten en criaturas valiosas, dignas de admiración y especialmente útiles en el trabajo humano que requiere un transporte de fuerza y por qué no? cuando se requiere compañía, dada la cercanía y ayuda que le proporciona a su amo más próximo.

Quien no recuerda la maravillosa semblanza del asno que hace el célebre escritor español, Juan Ramón Jiménez, de su inseparable amigo de infancia y juventud, descrito tan cálidamente en su famosa obra «Platero y Yo?» ? o más recientemente, en 2022, la película EO del director Jerzy Skolimowsky, cuya historia gira alrededor de un burrito del mismo nombre, que transita los caminos de su vida, pasando de dueño en dueño y por supuesto, experimentando el amor y los cuidados de algunos, pero también sintiendo los dolores de los maltratos infringidos por otros seres humanos responsables de su tenencia.

El burro o asno (Equus africanus asinus) es un animal doméstico de la familia de los équidos. Proviene de África y una de las características biológicas que lo hace especial, es su gran resistencia que le permite soportar grandes cargas físicas en climas de desierto, sin reflejar cansancio y manteniendo una actitud tranquila e inspiradora.

La noble fuerza del burro beneficia tanto al humano como a los ecosistemas. La tierna mirada de este animalito en plena vía de la Cordialidad, inspiró estas reflexiones.
La noble fuerza del burro beneficia tanto al humano como a los ecosistemas. La tierna mirada de este animalito en plena vía de la Cordialidad, inspiró estas reflexiones.

Los asnos tienen una dieta herbívora y para comunicarse, emplean su particular rebuzno que los dueños saben interpretar muy bien debido a la cercanía del animal con su cuidador. Se cree que el olfato de los burros es más sensible que el de los perros, por eso, también son útiles a la hora de detectar amenazas en el ambiente.

Según el portal Mundo Animal, a nivel mundial, se estima que existen alrededor de 44 millones de burros, lo que indica que no se encuentran en una situación crítica de extinción. A pesar de las cifras alentadoras, existen factores que podrían poner en riesgo la supervivencia de los burros en el futuro.

La disminución de su hábitat natural, la caza furtiva y la falta de conciencia sobre su importancia en la biodiversidad son amenazas latentes que deben abordarse de manera urgente. Otro factor que ha contribuido a la disminución de su población, es la tecnología que ha venido reemplazando buena parte del trabajo que realizan estos animales, especialmente en el arado de las tierras y en el transporte de los materiales agrícolas en las fincas.

La noble fuerza del burro beneficia tanto al humano como a los ecosistemas. En Colombia, la circulación de los carros de tracción animal está prohibida por la Ley 2138 de 2021. Hasta la fecha el cumplimiento de esta Ley sigue siendo todo un desafío
La noble fuerza del burro beneficia tanto al humano como a los ecosistemas. En Colombia, la circulación de los carros de tracción animal está prohibida por la Ley 2138 de 2021. Hasta la fecha el cumplimiento de esta Ley sigue siendo todo un desafío.

En Colombia, país ubicado al norte de Suramérica, los burros son utilizados por los vendedores informales para transportar sus productos y de esta manera, los vehículos de tracción jalonados por los burritos, recorren grandes distancias en las ciudades y como EO, el burro de la película, algunas veces estos animales cuentan con buenos amos que los alimentan bien y en otras ocasiones, sufren los horrores del maltrato por parte de sus cuidadores.

Todo esto muy a pesar de que en el territorio nacional, la circulación de los carros de tracción animal está prohibida por la Ley 2138 de 2021, como parte de una política de bienestar animal y de apoyo a los carretilleros o trabajadores informales. Su cumplimiento sigue siendo todo un desafío.

No estigmaticemos a estos animales con la frase «Más terco que un burro» para señalar la obstinación humana, ya que el comportamiento del burro contribuye significativamente al funcionamiento de los ecosistemas. Juzguen ustedes mismos:

  • Los asnos son reforestadores por naturaleza: al defecar en grandes cantidades, su estiércol se convierte en agente dispersor de semillas, regenerando una variedad inimaginable de plantas en grandes extensiones de tierra.
  • Los burros son reguladores del crecimiento vegetativo; su pastoreo selectivo ayuda a preservar el equilibrio de la vegetación. Prefieren consumir pastos fibrosos, y los especialistas afirman que este hábito alimenticio es fundamental para prevenir incendios forestales en las zonas donde habitan.
  • Estos animales son igualmente importantes para la conservación de la biodiversidad, ya que impactan directamente en la preservación de ciertas especies de plantas. Su alimentación selectiva promueve el crecimiento de determinadas plantas, beneficiando así la biodiversidad.

¡Ah! Y como si su inmensa ayuda al ser humano y a los ecosistemas no fuera ya suficiente, es importante resaltar que los burros son animales sumamente fascinantes. Aquí les presento algunas de las increíbles características de su naturaleza:

  1. Inteligencia y memoria: Los burros son extremadamente inteligentes y tienen una excelente memoria. Pueden recordar lugares y otros burros que conocieron incluso si pasaron varios años.
  2. Comunicación: Aunque son conocidos por su rebuzno característico, los burros también se comunican con una variedad de sonidos y posturas corporales.
  3. Longevidad: Los burros pueden vivir entre 25 y 30 años, aunque algunos pueden llegar a vivir hasta 50 años con buenos cuidados.
  4. Visión: Tienen una vista impresionante. Los burros pueden ver sus cuatro patas a la vez, lo que les ayuda a navegar por terrenos difíciles con mayor facilidad.
  5. Sociabilidad: A pesar de su reputación de ser tercos, los burros son animales muy sociables y disfrutan de la compañía de otros burros y humanos. También pueden formar fuertes lazos con otros animales, como caballos y cabras.
  6. Resistencia: Son increíblemente resistentes. Los burros están adaptados para soportar condiciones extremas y pueden viajar largas distancias sin necesidad de mucha agua.
  7. Híbridos: Los burros pueden cruzarse con caballos para producir mulas (cruce de yegua y burro) o burdéganos (cruce de caballo y burra). Las mulas son conocidas por heredar la fuerza del caballo y la resistencia del burro.
  8. Protectores naturales: En muchas granjas, se utilizan burros como animales de guardia porque pueden proteger a otros animales de depredadores como coyotes y perros salvajes.

Podemos contribuir a la protección de los burros desde nuestra comunidad, informando y concientizando a los vecinos, amigos en general y en especial a los tenedores de estos animales, sobre la importancia de alimentarlos bien, no sobrecargarlos y en el caso de trabajar con los carros de tracción, sustituirlos paulatinamente por otra fuente de ingresos. El apoyo a organizaciones dedicadas a su protección y promoviendo cuidado, también es otra forma de ayudar.

La celebración del Día Mundial del Burro, realizada cada 8 de mayo, tiene como fin promover la preservación de estos animales, mejorando su bienestar y cuidados. El propósito es garantizar un trato respetuoso y una alimentación apropiada para los asnos. Según la Organización Mundial de Sanidad Animal –Woah Org– por sus siglas en inglés, fue Razik Ark, un experto en fauna desértica, quien inició esta conmemoración para resaltar la importancia de los burros en el incremento de la calidad de vida humana.

Es fundamental que, siempre que sea posible, promovamos la conservación y el respeto hacia los animales, que son valiosos tanto para las personas como para el medio ambiente. Si los burros, que son domésticos por naturaleza, forman parte de nuestra cotidianidad, debemos asegurarnos de que tengan acceso a pastos de calidad, hidratación adecuada, atención veterinaria y suficiente espacio para su desarrollo y bienestar. De igual manera, si se tienen estos animales cerca de vías muy concurridas, (tal es el caso del burro que inspiró estas letras), tomar las medidas necesarias para que los burros no se salten a las carreteras. Los asnos proporcionan su gran ayuda y es lo mínimo que se puede hacer por ellos.

Para aquellos que se pregunten sobre el destino del pequeño burro que inspiró estas reflexiones en mi viaje de Barranquilla a Cartagena, puedo asegurarles que está a salvo. Esta criatura inocente, que entró en la carretera de la Cordialidad sin darse cuenta del peligro, fue salvada por un motociclista. Este buen samaritano se detuvo, agarró al burro por las riendas y lo guio hacia el pasto, permitiéndole seguir con su vida en la naturaleza. Celebramos la nobleza de este ciudadano ejemplar que previno que el burro, que observaba con ternura a los conductores apresurados, tuviera un accidente fatal en una carretera peligrosa.

Lea también: Barranquilla: Habilitado el plan de seguridad de fin de año

Déjanos tus comentarios!

Introduce aquí tu nombre
Escribe el correo electrónico que más utilices
Tu mensaje es muy importante
Puro Ambiente Informativo

Puro Ambiente Informativo

Puro Ambiente Informativo Medio pionero del periodismo ambiental en Barranquilla y la Costa Caribe Colombiana, reconocido con el Premio Ambiental GEMAS 2019. Fundado en 1997, promueve comunicación socioambiental, educación y ciudadanía.Dirige: Cielo Rocío Loaiza Sarabia, Comunicadora Social y Periodista, Educadora Ambiental e Integradora Social. Actualmente desarrolla su labor entre Colombia y España, impulsando contenidos que promueven sostenibilidad, integración social y convivencia pacífica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *