Los ángeles animalistas de la UDEA

Los ángeles animalistas de la UDEA
Por: Rocío Loaiza Sarabia
Periodista y Educadora Ambiental

Por los espaciosos predios de la Universidad del Atlántico, el alma máter que alberga a 24 mil estudiantes de toda la Costa Caribe Colombiana, circulan libremente más de setenta gatos y cerca de veintidós perros, los cuales han sido abandonados por sus dueños que por una u otra razón, se cansaron de tenerlos como mascotas en sus casas. Canes y felinos reciben a estudiantes y visitantes cada día, con mucha alegría, esperanzados, quizá, de encontrar a otra familia que los acoja y les permita experimentar nuevamente, el dulce sentimiento de ser miembro importante de un hogar.
Los custodios
Tanto los perros con su andar ligero, como los parientes de los felinos, con su caminar lento y parsimonioso, siguen indistintamente a estudiantes, profesores y visitantes; pero luego, frente a la multitud, prontamente los pierden de vista; empero hay un grupo especial de estudiantes, que los canes y gatos tienen plenamente identificados y los siguen desde la entrada del centro de estudio, hasta el punto escogido para su alimentación, dentro de la universidad. Hasta la fecha, son dieciséis custodios, todos estudiantes de Ingenierías, biología y derecho, quienes los alimentan, les dan de beber, les proporcionan consultas veterinarias, los esterilizan para disminuir la población animal y, en general, son los ángeles animalistas de la Universidad del Atlántico –UA-
Lineht Traeger, es el ángel de la guarda de los “amigos peludos” como suelen llamar los estudiantes animalistas a los perros y gatos en su página de Facebook @AnimalistasUA. Traeger es la líder de estos jóvenes, pues con su auténtica pasión por el cuidado y protección de los animales, los contagió a todos en la U, desde hace ya varios años. Esta joven estudiante de Ingeniería Industrial, se las arregla para cumplir con sus múltiples responsabilidades universitarias y al mismo tiempo promover, una propuesta sostenible que garantice en el tiempo, la conservación de la población animal de la Universidad, sin importar la condición de egresados que a futuro, tengan los animalistas pioneros, pues nuevos grupos de entusiastas custodios, llegarían a engrosar las filas del ya reconocido grupo universitario.
Compromiso de la rectoría
Uno de los principales logros de esta iniciativa es el respaldo del rector del centro de estudios de educación superior, Carlos Prasca Muñoz, quien al ver sus avances, se comprometió a formular un proyecto administrativo fundamentado en las leyes de protección animal y así darle piso jurídico a la iniciativa estudiantil y reafirmar el compromiso de los demás estudiantes y el personal administrativo.
Desde sus inicios, los jóvenes se han comprometido con la alimentación de los canes y los felinos, que actualmente, tiene un costo mensual de más de $400.000 pesos, y para lograrlo, los muchachos emprenden diversas actividades para recolectar fondos.
Los jóvenes animalistas UA, están muy bien organizados y mediante mesas de trabajo realizadas periódicamente, hacen lluvias de ideas y planifican las actividades que les permiten lanzar creativas campañas, que van desde vender productos y accesorios para mascotas en puestos itinerantes en la U, hasta tocar puerta a puerta, las diferentes dependencias administrativas y bloques de las facultades de la Universidad, acompañados, por supuesto, de sus incondicionales peludos que los esperan echados, cómodamente, en las oficinas y aulas de clase.
La tenacidad y la perseverancia, inspirados por el amor que profesan a los animales, son las principales virtudes de estos muchachos, que no retroceden frente a ciertas actitudes de la gente, sí se tiene en cuenta que no todos en la U, tienen la voluntad o están en la condición económica de aportar.

No al abandono, SÍ a la adopción
El Lema de los animalistas de la UA es “No al abandono de las mascotas” y “SÍ a la adopción y a la esterilización”, con tal de disminuir la población de gatos, pues para nadie es un secreto que los felinos domésticos, a pesar de la belleza y el color de sus ojos, no logran conquistar del todo a las familias barranquilleras, que prefieren tener en casa a un perro en vez de un gato, como fiel amigo de su hogar.
Así pues, los gatos son los animalitos que más sufren por el abandono de sus dueños; las estadísticas del grupo animalista UA, revela que hay más de 70 gatos dejados a su suerte en las instalaciones de la Universidad; un número que supera con creces, al de los perros abandonados, que suman 22.
Concientizar y educar a los barranquilleros para cuidar a los animalitos
Las ferias estudiantiles se convierten en los escenarios propicios para que los jóvenes estudiantes lleguen con sus mensajes a la comunidad universitaria. Los animalistas les entregan a estudiantes y visitantes, folletos improvisados, motivándolos a hacer una tenencia responsable de mascotas y a promover la figura de la adopción, como principal fuente de protección y amor para sus amigos peludos.
La importancia de Don Gato en los ecosistemas
La estudiante de biología, Zaida Mejía, otra ferviente integrante del grupo de animalistas de la UA, nos recuerda la importancia de los gatos en el ecosistema de ciudad y destaca el papel fundamental que tienen los felinos domésticos, en el control de las poblaciones de roedores, como las ratas y ratones, tan molestos para el ser humano, pues son vectores causantes de enfermedades peligrosas, como la leptospirosis.
Según la estudiante de Biología, los ratones la ven “negra” con los gatos de la UA, a tal punto, que los estudiantes de último año, que deben emplear a los roedores para los experimentos de sus tesis de grado, se ven en aprietos para encontrarlos dentro de sus instalaciones y se ven obligados a buscarlos por fuera del Alma Mater, que según ellos, está limpia de los temidos y veloces ratoncitos, gracias a la cacería de los gatos.
El promedio de vida de un gato es de 14 años; no obstante la conocida frase popular “La larga vida de un gato” se refleja en algunos felinos que pueden prolongarla por un poco más de 30 años.
La sexi vida de los gatos
Los gatos tienen un período de reproducción que se llama Estro, el cual se divide en etapas que dependen de si la gata es de pelo corto o largo. Las gatas de pelo largo, entran en calor a los cuatro meses y las felinas de pelo corto, se hacen esperar un poco más, y sólo se ponen en modo sexi, a los siete meses. Cuando la gata entra en su etapa de pasión, el macho la monta bruscamente y le da un zarpazo en el cuello, con tanta fuerza, que ella queda herida. No contento con tanta agresividad, el macho alfa le desgarra la vagina a la gata con unas espinas de cutícula que tiene en el pene, para evitar que los otros rivales la acechen… que tal hasta en los animales se ve el celo propio del machismo desmedido de algunos señores del género humano.
Campañas de esterilización para controlar la población gatuna
Como era de esperarse, la gata adolorida ni de riesgos se deja coger de otro gato y por supuesto, con tanta energía y fertilidad de don gato, queda inmediatamente preñada la señora gata. Cuando el animal pare, el gato macho con tal de seguir satisfaciendo su roja pasión y distribuir sus genes en su generación, mata a sus propias crías y así doña gata vuelve a entrar en calor, pues al no iniciar su período de lactancia, tampoco produce prolactina; por eso los estudiantes del grupo de animalista de la UA, emprenden cada semestre, la campaña de esterilización para controlar la población de los felinos domésticos de la Universidad pública más importante de la Costa Caribe colombiana.
Por todo esto, la invitación cordial que hacen los animalistas UA y a la que se une PURO AMBIENTE yINFORMATIVO y la Revista PETLOVERS CARIBE, es a no dejar abandonados a las mascotas en la Universidad del Atlántico, ni en ningún otro lugar, pues hacerse responsables de estos seres sintientes, que viven en nuestros hogares y que también forman parte de la familia, es un acto de amor y un culto a la vida.







